Ha pasado el tiempo

Ufff ya perdí la cuenta de cuando fue la última vez que mis letras se dejaron ver por estos lados.
Para el caso da lo mismo, pues no son muchas las novedades.
Empezaré diciendo que mi vida camino a los odiosos treinta, avanza como un coche con poca bencina... Falta fuerza, empuje, convicción.
Mi vida se ha vuelto un nadismo abismante, donde de protagonista juego a personaje incidental.
Para qué hablar de la vida amorosa que está en decadencia. Yo creo que más onda tiene una vieja sesentona que la veinteañera que aún soy.
A veces todo me aburre, me cansa, me sobrepasa, me alcanza.
No sé si esto es normal o debo tomar las riendas de mi vida. A veces quiero creer que tengo la llave mágica y otras creo que expío culpas pasadas.
No sé bien a quien puedan importarle mis cavilaciones, lo único que sé que quien las lea, se digne a dejarme unas letras.
CAROLINA
