Episodio dos
Lunes 7 de agosto, cerca de las 11:30 de la mañana
Ha pasado una semana y la autoridad estuvo de vacaciones. Fue un merecido descanso para el hombre, tras asumir el mando en la Oficina, ante la ausencia de la “grabadora humana” (el comisario). Ella se echó sus ansias de menos a la espalda y enfrentó una semana tranquila y en su quehacer, penaron las noticias policiales.
No preguntó mayores detalles acerca de para cuando se esperaba el regreso a la ciudad de la autoridad, y culminó una fuerte semana, que se vio coronada por el hurto que sufrió la muchacha en una micro porteña y su salida a media semana con una amiga, a beber unas cervezas.
El reencuentro no tuvo nada de especial. De hecho, ella esperaba un saludo más efusivo. Lo anterior comprueba eso de que el trato cordial, el hombre lo prodiga a quien sea.
La autoridad escuchó atentamente el relato de la joven acerca de su encuentro cercano con la delincuencia, felicitando la audacia de ella en salir tras el autobús, enfrentar a la ladrona y recuperar sus documentos.
Luego, se fueron a lo profesional. El le comunicó la información acerca de dos hechos policiales del fin de semana, que sirvieron de base a su nota titular. Aquello no tomó más de cinco minutos, y luego pasaron a la conversación más personal.
Algo hubo en este encuentro que lo hizo distinto. Ella ya no lo miraba como en ocasiones anteriores, y hasta pensó en que todo pudo ser un lapsus, que el enamoramiento nunca existió y que todo respondía a una hormonal reacción invernal, bastante frecuente en ella últimamente ..
En esta tarde de lluvia agostina, la inspiración se hizo agua…..Por eso, esta historia en verde, pinta pa´ desesperanza…..