Para mi amiga Natalia
Mi amiga personal Natty me cobró sentimientos por no aparecer nombrada en mi blog. Y para remediar ese error, le dejaré un recadito.
Natalia, tú sabes que eres una de mis más antiguas amigas. Te conozco desde que tengo tres años. Nuestra amistad es un tanto heredada, pues nuestros padres son amigos y compartimos una historia común porque venimos del mismo pueblo, nuestros padres se fueron a Venezuela, fuimos al mismo colegio donde competíamos por las mejores notas, etc.
Recuerdo que cuando estabamos en las monjas armábamos unos grupos descomunales y en los recreos era típico jugar a dramatizar las teleseries, correr por el patio de atrás donde nos estaba vedado el paso, colgarse en las barras y robarse las rosas. En esos años también formamos parte de la Infancia Misionera y el Movimiento Carmelitano donde era común que nos fuéramos de paseo los sábados junto con la Andrea y la Tere, nuestras monitoras.
En Octavo fuimos parte del selecto grupo de rescatadas al octavo A. Fue un acierto de nuestros profesores sacarnos del B, pues, sin exagerar, el octavo B fue uno de los peores en la historia del Colegio Santa Isabel. Ahí conocimos a las niñas de la mañana, a quienes creíamos inferiores a nosotras. No nos costó adecuarnos y es más yo me hice de varias nuevas amigas.
En primero medio tú te fuiste del colegio. Emigraste hacia Quillota. Ahí vinieron cuatro años de alejamiento. Sólo sabía de ti por tú mamá cuando se encontraba con la mía.
Hasta que llegamos a la Universidad y sin saberlo, coincidimos en Derecho, en la Universidad de Valparaíso. Ahí nos hicimos inseparables de nuevo y pasamos buenos y malos momentos. Nos apoyamos mutuamente allí y descubrimos juntas que las leyes no eran lo nuestro. Un año más tarde, estábamos tú en Sicología y yo en Periodismo.
De esa época recuerdo nuestras salidas los veranos como ir a sentarnos al parque, afuera del Banco, tomar helados, fumarnos un cigarrillo y reírnos de la vida en general. Ibamos a la discotheque los sábados y en realidad lo pasábamos muy bien.
En esos veranos acuñamos la frase ¡Marzo será nuestro! Eso significaba que apenas ingresáramos a la U, saldríamos a los bares a beber cerveza, conocer gente, y estar presente en cuanta fiesta mechona hubiera. Y sí, marzo era nuestro.
En una de esas tantas salidas, Natty conoció a quien es su actual pareja: Camilo Quezada. El rockero, el escritor, el a- sistema. Fue un verdadero batatazo cuando me comunicaste que a menos del mes de andar con él, te ibas a vivir a su lado, dejando la pensión de la Tía Rosa y dando un cambio radical a tu vida. De aquello han pasado cuatro años y aún están juntos. El año pasado dejaste a Camilo por un tiempo y junto a Puri y la Catalina nos fuimos a vivir al palacete de Simpson, caseron pintado de damasco que cobijo nuestra existencia desde abril a diciembre.. Y de no ser por la Cata aun estaríamos allá.
Bueno, por esa y muchas otras razones es que somos amigas. Y eso que somos distintas. Tú eres introvertida, yo al revés. Se que te gusta que yo sea así, que siempre tengas aventuras que contar. Yo admiro tu capacidad de ir contra el mundo, esa apatía que a veces denotas y tu intolerancia que no me asusta.
Te quiero amiga!!!!!!

0 Comments:
Post a Comment
<< Home